¿Qué es la alfabetización inicial?

Podemos definir de manera sencilla la alfabetización como un proceso de aprendizaje en el que las personas aprenden a leer y escribir, pero también es la manera mediante la cual niñas y niños se introducen al increíble mundo del conocimiento, a través de un proceso de desarrollo y crecimiento del lenguaje y sus habilidades cognitivas.
En un mundo en constante evolución, la alfabetización es un pilar fundamental que impulsa el progreso y la participación de todos en la sociedad. La capacidad de leer y escribir no solo abre las puertas del conocimiento, representa también la oportunidad de criar seres humanos autónomos y empoderados. La alfabetización contribuye a la reducción de brechas sociales, otorgándole a las personas las herramientas necesarias para acceder a oportunidades educativas y laborales, fomentando un futuro más prometedor y equitativo.
A través de la alfabetización, además de aprender a leer y escribir, aprendemos diversas formas para comunicarnos, para descubrir y también para aprender. Cuando pensamos en alfabetización, leer y escribir son dos ideas principales, pero para un desarrollo correcto de estas habilidades debemos desarrollar también un habla y escucha activas, constantes y permanentes, ya que el primer contacto con este proceso sucede a través del lenguaje, de las palabras, las canciones, las historias y los cuentos que los niños escuchan en casa.
Aprender de manera sólida y correctamente las bases de la lectoescritura, permite a los niños expresarse de forma fluida, con claridad y confianza, para que de esta manera puedan transmitir objetivamente sus ideas dentro de su entorno social más próximo, ya sea en el salón de clases, en su casa o en la sociedad que integran. Por ello, la alfabetización inicial es un proceso indispensable para el aprendizaje de niños y niñas, pues conforma una herramienta de comunicación muy poderosa, permitiendo el intercambio de ideas entre grupos sociales, ya sea entre familiares, amigos e incluso entre personas de otros países.

Cuando los pequeñitos aprenden a hablar, suelen hacerlo a través de un proceso de imitación cotidiano. Su cerebro permite replicar palabras por medio de un registro auditivo, pero para aprender a leer y a escribir, los niños deben alcanzar un estado de conciencia en el que comprenden que las palabras están compuestas por fonemas o sonidos. En este proceso, los niños asocian códigos grafológicos y grafemas, o lo que es lo mismo, letras con sonidos o fonemas que aprenden a reconocer poco a poco, a la par de sus significados. Con la práctica, este proceso se automatiza hasta el punto de desarrollar una lectura y escritura exitosas.
Los niños y niñas pasan gran parte de su día a día en la escuela, aprendiendo sobre colores, números, formas, arte, cultura, fórmulas matemáticas, historia y ciencia, para lo cual necesitan contar con la mayor cantidad de herramientas posible para consolidar estos aprendizajes. La lectura y escritura son herramientas primordiales en su formación y desarrollo como personas, sirviendo como vehículo para organizar sus conocimientos a lo largo de su formación escolar.
Cuando no logran desarrollar estas herramientas, los recursos para obtener un éxito académico disminuyen significativamente, pues los pequeños que no manejan una lectura y escritura fluidas dedican tiempo y energía en tratar de descifrar códigos, por lo que pierden el ritmo de aprendizaje y no logran entender el sentido general de las ideas.
Este es un gran obstáculo en el proceso de aprendizaje, pues retrasa el desarrollo académico y la educación en general, perjudicando la autoestima y las capacidades de los niños. Los niños que batallan con la lectura y escritura desde una edad temprana, a menudo enfrentan dificultades académicas, quedando rezagados muchas veces cuando no encuentran un apoyo efectivo para garantizarles un proceso de aprendizaje más fluido, amable y feliz.

¿Cómo podemos fomentar la alfabetización inicial en casa? 
Si bien los pequeñitos reciben la mayor parte de incentivos para aprender a leer y escribir en la escuela, debemos crear las condiciones adecuadas en casa para que este proceso sea lo más exitoso posible, por lo que podemos implementar ciertas acciones diarias para crear un ambiente adecuado para su asimilación. Algunos ejemplos pueden ser:
  • Inculcar el gusto por la lectura
Aunque los peques sean bebés todavía, pueden familiarizarse con el hábito de la lectura. Leer para ellos es una excelente manera de introducirlos al mundo de las letras. De esta forma desarrollan mejores habilidades del lenguaje, fortaleciendo sus capacidades cognitivas relacionando palabras con imágenes, lo que facilita la adquisición del lenguaje escrito, reconociendo más fácilmente letras y sonidos.
  • Repasando el abecedario
Al facilitar un abecedario de juguete podemos ayudar a nuestros hijos a reconocer más fácilmente las letras, ya sea utilizando imanes para el refrigerador, un ábaco con letras, un pizarrón o con letras de fomi. Podemos jugar con ellos a repasar las letras, mientras las señalamos para ayudarles a identificarlas y posteriormente memorizarlas.
  • Dibujar y crear carteles
Las letras son formas, y las formas pueden ser dibujadas. En sus ratos de juego, puedes motivar a tus peques a dibujarlas con ayuda de plumones, lápices de colores, crayolas, o incluso moldearlas con arcilla, plastilina o barro. Lo importante es explorar las formas para lograr dominarlas, lo que hará de este aprendizaje un proceso divertido y un trabajo más sencillo durante la etapa escolar.
Cuando hayan crecido, puedes facilitarles el aprendizaje de la lectura colocando carteles a objetos en casa, como en las mesas, sillas, televisión, puertas, ventanas, etc. De esta forma se familiarizarán con palabras sencillas que relacionan fácilmente con objetos cotidianos, y conforme aprendan más palabras, podrán ayudar a hacer carteles con objetos que elijan.
  • Vocalizar
Al igual que aprender a reconocer las letras que integran las palabras, es importante conocer el sonido de las vocales, las consonantes y cómo suenan cuando se unen para formar palabras. Una buena herramienta para ayudar a los niños a aprenderlo, es exagerar un poco su pronunciación, haciéndolo lentamente. Podemos dividir las palabras en sílabas, haciendo énfasis en el sonido que produce le combinación de letras consonantes con las vocales.

Si tus hijos presentan alguna dificultad en su aprendizaje para leer o escribir no los presiones, es importante que no bloqueen ese aprendizaje, pues podrían tener alguna condición como dislexia o algún problema en la vista. Pide ayuda de un profesional y busca soluciones. Habla con tu hijo o hija que experimenta esas dificultades, no le grites ni interrogues, tómalo como una platica normal. Cada persona tiene un ritmo de aprendizaje distinto, está bien tomarnos un tiempo para aprender las cosas, eso no nos vuelve menos inteligentes que los demás.
Observa con atención, ofrécele un espacio seguro para expresarse, equivocarse e intentarlo las veces necesarias. Tu acompañamiento es la mejor herramienta que tu hijo podrá encontrar para sortear las dificultades que encuentre en su camino. Que nada lo detenga para cumplir con sus metas, la alfabetización es una herramienta para lograr todo lo que se propongan. Con tu apoyo y paciencia, podrán abrir esas puertas del conocimiento en su camino al éxito.

 

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