Carta pedagógica: La responsabilidad de tener una mascota en casa

Carta de Club Libritos
Acompañamiento del libro: Perro y cachorro
Contar con un animal para acompañar a los pequeños consentidos de casa durante su crecimiento implica múltiples beneficios para su desarrollo físico y mental, aunque conlleva también una serie de responsabilidades, pues una mascota es un integrante más de la familia que tiene sus propias necesidades de espacio, cariño, alimentación y salud.
Las responsabilidades que se pueden asignar a un pequeño dependen del tipo de mascota que tenga y de su edad y madurez. Se recomienda destinar responsabilidades con sus mascotas a niños mayores de 6 años, aunque algunos más pequeñitos podrían cumplir con labores como ayudar a alimentarlos, servirles agua o a cepillarlos, dependiendo el caso.
Algunas de las responsabilidades que pueden delegarse a niños de 6 años o más pueden ser:
  1. Alimentación. Un niño de esa edad puede ser responsable de alimentar a su mascota una o dos veces al día bajo la supervisión de un adulto. Se le puede enseñar a medir la cantidad adecuada de comida y agua que necesita y a mantener el área donde se alimenta siempre limpia y ordenada.
  2. Paseos.Dependiendo del tamaño de su mascota y el tipo de animal que sea, es probable que necesite salir a pasear de vez en cuando, sobre todo cuando se trata de un perro. En el caso de mascotas grandes, lo más recomendable es que el pequeño o pequeña acompañe a sus padres en lugar de llevarlo a pasear por su cuenta.
  3. Limpieza. Si es que su mascota hace sus necesidades en el jardín o una caja de arena, el pequeñito puede ayudar a levantarlas y mantener el área limpia. Si se trata de una mascota que viva en una pecera o terrario puede ayudar a sus papis a limpiar su espacio y a mantenerlo limpio.
  4. Juego y ejercicio. Los pequeñitos son buenos compañeros de juego para las mascotas, así que se les puede encargar que jueguen con ellas para asegurarles suficiente ejercicio.
  5. Ayuda con su aseo. Se le puede enseñar a cepillar el pelaje o los dientes de la mascota para cuidar su aseo y así procurar su salud.

Debemos destacar que la responsabilidad del cuidado de una mascota siempre recae en los adultos, pero los niños pueden ser excelentes ayudantes si se les enseña adecuadamente y se les supervisa de manera adecuada.

Tener una mascota en la vida de un niño conlleva diversos beneficios, además de desarrollar habilidades de responsabilidad y compromiso, recibe y otorga afecto, aprende sobre biología, cuidados y la naturaleza de su mascota. Su compañía le proporciona también una sensación de calma y bienestar emocional, lo cual ayuda a reducir el estrés y la ansiedad que pudiera experimentar un pequeñito.

Asegúrate siempre de mantener a tus pequeños supervisados cuando lleven a cabo actividades al aire libre y enséñale a aprender cada vez más cuidados para su mascota, ambos crearán un lazo especial que recordará toda su vida.

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