Carta pedagógica: Jardinería en familia

Acompañamiento del libro: Martín y la llegada de la primavera

La llegada de la primavera trae consigo la oportunidad de involucrar a los niños en el fabuloso mundo de la jardinería. No importa si tienen un jardín grande o pequeño, un balcón o solo un espacio para macetas en una ventana, la jardinería en familia puede ser una bonita experiencia que involucre a padres e hijos. Además de adornar tu hogar, podrán fomentar una larga lista de beneficios educativos para los más pequeños de la familia. 
La jardinería es una lección práctica sobre los ciclos de la vida y la naturaleza. Cuando los niños plantan semillas o cuidan plantas en crecimiento, pueden observar de cerca cómo estas mismas germinan, crecen, florecen y, en algunos casos, dan frutos y semillas. Esto les brinda la oportunidad de comprender el ciclo de la vida de manera tangible, lo que fomenta su curiosidad y enriquece sus conocimientos sobre biología y ecología. 
Responsabilidad y cuidado
La jardinería enseña valores importantes, como la responsabilidad y el cuidado. Los niños aprenden a cuidar de algo más allá de ellos mismos, lo que les brinda una sensación de logro y autoestima. A medida que riegan las plantas, las protegen de plagas o les dan atención regular, comprenden la importancia de la responsabilidad y el impacto de sus acciones en el entorno. 
Esta actividad también fomenta la creatividad y la paciencia. Los niños pueden diseñar su propio jardín, elegir las plantas que deseen cultivar y planificar cómo quieren que se vea su espacio verde. Además, aprenden que las plantas no crecen de la noche a la mañana, por lo que entienden que la paciencia es clave para disfrutar de los resultados de sus esfuerzos. 
También podemos mencionar que crea un espacio para la conexión entre padres e hijos. Pasar tiempo juntos en el jardín fomenta conversaciones personales, risas compartidas y la construcción de recuerdos entrañables. 
Tal vez primavera sea el momento adecuado para comenzar con un proyecto de tal magnitud, aunque todo el año es un buen momento para acercar a tus peques al gusto por cuidar y preservar un área verde dentro de su casa. No solo sembrarán plantas o árboles, sino que también estarán cultivando valores, habilidades y una relación más estrecha. 
La jardinería en familia es una aventura que no solo florecerá en tu hogar, sino también en el corazón y la memoria de tus hijos. A medida que observan cómo la naturaleza cobra vida en sus propias manos, están aprendiendo lecciones que durarán por siempre en su memoria. Así que ¡adelante! Deja que tus pequeñitos colaboren con la creación y cuidados de un rincón verde en casa, donde puedan ser partícipes del milagro de la vida. ¿Qué esperan? Pónganse manos a la obra, y recuerden que… ¡Todo es más divertido cuando lo compartes en familia! 
Regresar al Blog

Conócenos más, síguenos en Instagram

#SomosClubLibritos