Carta pedagógica : Hablemos sobre desarrollo y cambios físicos en la niñez

Acompañamiento del libro:  El niño con bigote

Hablar con niños y niñas sobre su desarrollo y los cambios físicos que experimentan es parte fundamental de una correcta educación. A medida que crecemos, atravesamos una serie de transformaciones naturales, cada quien a un ritmo diferente. Es importante crear un entorno de comunicación seguro en familia, de esta forma los niños crecen con seguridad para acercarse a mamá o papá con confianza, ya sea para hacerles preguntas, contarles algún cambio que estén experimentando o para compartir sus inquietudes.
Debemos elegir el momento adecuado, en un ambiente privado con una actitud tranquila, evitando conversaciones apresuradas o situaciones incómodas para ofrecer un entorno cómodo en el que puedan expresar sus inquietudes. Utiliza un lenguaje adecuado, con palabras simples, detente para escuchar sus dudas, y recuerda siempre hablar de manera directa con total honestidad.
A medida que esa relación de confianza se construye, podemos proporcionarles información sobre los procesos que se encuentran por experimentar, tanto interna como externamente. Así podemos contribuir a su entendimiento, ayudándolos a pasar esta transición de una manera más positiva y saludable. 
Los cambios físicos son algo natural de su crecimiento, parte de su desarrollo para convertirse en la persona que sueñan ser. Refuerza la idea de que todos superamos esos cambios, validando las emociones que puedan experimentar durante su tránsito por las diversas etapas de desarrollo. No olvides mencionar la importancia de conocer su cuerpo, de asearlo correctamente, procurar su salud, una buena alimentación, practicar ejercicio constantemente y cuidar su entorno personal.
Los cambios físicos propios de la pubertad inician a una edad más temprana para las niñas, alrededor de los 7 u 8 años, y en los niños comienzan alrededor de los 9 años. Este es un proceso continuo, puede variar según cada personita y las necesidades de cada peque pueden ser distintas. No es lo mismo hablarlo con un niño que con una niña, ya que cada uno experimentará un proceso distinto, cada cual a su tiempo y desde su contexto personal.
Expresar seguridad y dominio del tema transmite una mayor tranquilidad, por lo que antes de hablar con tu peque sobre el tema, intenta hacerte la siguiente pregunta: ¿conozco suficiente? Despeja tus dudas con ayuda de sitios web o revistas y libros especializados. Aunque pueda resultar embarazoso tratar algunos temas, busca la manera de abordarlos con confianza, tu hijo o hija agradecerá que hayas tomado la iniciativa. Por más incómodo que pueda resultar hablar sobre noviazgo, sexualidad o inseguridades y demás temas un tanto penosos, es bueno hacerlo para asegurarnos de que no reciban información confusa de terceras personas.
No olvidemos algo muy importante: hablar de aceptarnos a nosotros mismos, ya que todos somos distintos, ya sea por nuestros rasgos, complexión, color de piel, estatura, personalidad, etc. Evitemos a toda costa hacer comentarios sobre el cuerpo de otras personas, en cambio, fomentemos la idea de que cada quien es único y todos los cuerpos son maravillosos, obras de la naturaleza que funcionan en armonía con nuestro entorno.

 

Al fomentar la creación de un ambiente de comunicación abierta y respetuosa, estamos brindándole a niñas y niños las herramientas necesarias para identificar, comprender y aceptar estos cambios como parte natural de su desarrollo, apoyándolos para que disfruten el proceso con alegría
 
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