Enseñando a los niños el valor de la tolerancia

Acompañamiento del libro: Gastón

La tolerancia puede definirse como el respeto hacia otras personas, hacia sus ideas, prácticas o creencias, con independencia de que sean iguales o diferentes a las nuestras. Tolerar supone reconocer las diferencias y aceptarlas como parte de la vida, porque sabemos que existe una diversidad de culturas, creencias, formas de pensar y actuar. Problemas como el bullying, el acoso escolar o las faltas de respeto tienen su origen en una crisis de tolerancia.
Es urgente inculcar en los niños el valor de la tolerancia, pues juega un papel muy importante en las relaciones humanas. Debemos destacar la práctica de escuchar las ideas y opiniones de otros niños durante la infancia, que los pequeños aprendan a aceptar criterios u opiniones distintas a las suyas y que consigan llegar a un acuerdo cuando sea necesario, ya sea durante un juego o actividad escolar. La tolerancia ayuda a los niños a tener una buena integración social.
Los niños no nacen siendo tolerantes, por ello es necesario inculcarles este valor. Su conducta natural es preocuparse por satisfacer sus necesidades, aunque esto signifique que quieran que todo sea para ellos y que todos estén de acuerdo con él, por ello es indispensable la enseñanza de la tolerancia para poder asimilarla desde sus primeras etapas de crecimiento.
Enseñar a ser tolerantes desde una temprana edad a los pequeñitos los forma como seres humanos mejor preparados para cohabitar en una sociedad cada día más diversa. ¿Qué otros beneficios conlleva en su desarrollo?
  • Fomenta su autoestima

Al aprender a respetar a las personas con las que conviven, los niños también están aprendiendo a respetarse a sí mismos y a saber disculparse cuando se equivocan o cometen algún error. Esto aumenta su confianza, pues se vuelven conscientes de su capacidad de reconocer y enmendar sus errores.
  • Favorece la relación con otras personas

Los pequeños se enseñan a evitar etiquetas y otras formas de discriminación hacia otros niños por motivos de raza, género, origen o religión.
  • Evita conductas y comportamientos groseros o agresivos

Educar en la tolerancia es educar sin violencia y sin agresividad, de esta forma los peques aprenden a mediar en los conflictos, alzando la voz para denunciar los casos de bullying o agresión hacia otros niños.
  • Educa niños sin prejuicios

Un niño tolerante no elige a sus amigos dependiendo de su situación económica o de su lugar de origen, más bien busca conformar sus amistades porque comparten gustos y aficiones.
  • Desarrolla su sensibilidad

Su mente se abre a otras culturas, vive nuevas experiencias e intercambia opiniones, lo cual lo lleva a desarrollar una sensibilidad hacia las personas que lo rodean. Aprenden el valor del agradecimiento, haciéndose conscientes de las oportunidades y desafíos que tienen en la vida, lo cual aporta al desarrollo y fortalecimiento de su felicidad.

Las maneras más sencillas de enseñar tolerancia con los niños son:

  • Siendo su mejor ejemplo. No insultes ni te refieras despectivamente a otras personas, cuida los detalles cuando te expreses de una persona porque los hijos son el reflejo de sus padres.
  • Enseñarles a conversar y a escuchar. Sin que traten de imponer sus opiniones por encima de las de otras personas.
  • Conocer otras culturas. Si tienen la oportunidad de viajar a lugares nuevos podrán enriquecer su bagaje cultural y abrir su mente a nuevas formas de ver el mundo.
  • Leerles libros, cuentos, historias y ver películas sobre toda clase de temas.
  • Motivarlos a compartir y ser generosos.

  • Inculcarles formas pacíficas para resolver conflictos. Muéstrales que todos los problemas se pueden resolver buscando la unidad y el respeto común en lugar de pelear.
  • Fomentar el trabajo en equipo.

  • Hacerlos sentir respetados, valorados y aceptados. De esta forma fortaleces su autoestima.
  • Demuéstrales tu reconocimiento y aceptación de las diferencias que existen dentro de su propio núcleo familiar. Valorando las capacidades, intereses y particularidades que hacen único a cada miembro de su familia.
  • Responde las preguntas que hagan sobre las diferencias de manera respetuosa y honesta. Así tus hijos sabrán la forma adecuada de emitir una opinión, de observar y analizar las diferencias que nos distinguen como seres humanos únicos.
Debemos aclarar un punto muy importante, y es que ser tolerantes no es sinónimo de aceptar todo tipo de conducta. Los comportamientos irrespetuosos y agresivos no deben tolerarse de nadie. Tus hijos deben tener claro que es inapropiado ser grosero con alguien. Igualmente, no deben permitir que se rompan reglas sociales, como robar o lastimar a otras personas. La tolerancia no puede omitirse, debe ser un eje de sus relaciones sociales, así como el respeto y la dignidad.
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