Carta pedagógica: EL VALOR DE LA DISCIPLINA

Existen distintas opiniones sobre este tema, ya que algunos consideran a la disciplina como un castigo de corrección, y otros como algo que los pequeños deben aprender solos con el paso del tiempo. Nosotros creemos que la disciplina se trata de tener claros los objetivos o las metas que queremos lograr (pueden ser tan a corto plazo como sacar buenas notas en los próximos exámenes, o tan a largo plazo como tener ahorros suficientes en tu vejez para vivirla tranquilamente) y establecer las actividades y reglas que nos harán conseguirlos, y en el camino lograremos fortalecer la seguridad emocional, el carácter y el desarrollo integral de los pequeños, en este caso

¿Cómo desarrollar el valor de la disciplina?

Conforme avanza la edad de nuestros pequeños debemos fomentar la disciplina, haciendo hincapié en la diferenciación de ésta con el castigo, ya que no se trata de obligar, sino de explicar, y enseñar que la perseverancia y la práctica constante son los que nos llevan a conseguir lo que nos proponemos y que todas nuestras acciones tienen consecuencias lógicas. 
Por ejemplo, si nuestro pequeño expresa que le gustaría ganar el primer lugar en calificaciones ese ciclo escolar, debemos explicarle las acciones que debe de llevar a cabo para poder conseguirlo, y la disciplina que hay que poner en ello: cumplir con todas las tareas, estudiar mucho, levantarse temprano para llegar a tiempo al colegio... cada decisión que tome lo llevará por un camino distinto.
Sabemos que este proceso no será fácil, requiere de paciencia y tiempo, por lo cual para darte una idea, Le daremos como herramienta los siguientes puntos:
  1. Fijo pequeñas metas de enseñanza: inicia con actividades pequeñas con tu peque como levantar los juguetes, tender la cama, lavarse los dientes, entre otras; evita pedirle que haga todo a la vez, esto debe ser una en una, a medida que practique uno, implementa otra más; recuerda que pequeños avances logran grandes cambios
  1. Reconoce sus logros: conforme tu peque realice las tareas que le encomendaste felicitalo, hazlo sentir emocionado(a) por lo que está logrando, eso fortalecerá su confianza en sí mismo.
  2. Motivalo(a): Si realiza bien la actividad cale una pequeña recompensa que lo motive a seguir adelante. Ojo, no estamos hablando de regalos materiales, puede ser ver una películas juntos, llamar a los abuelos para platicarles su logro, ir por un helado...
  1. Paciencia: La disciplina inicia por uno mismo, evita disgustarte si las primeras veces no lo hace bien, mantén el ritmo de recordarle lo que debe hacer Los chiquitines son como esponjas, todo absorben, porque en ellos está el deseo de aprender y reproducir todo lo que ven y escuchan, así que aprovecha esta etapa para inculcar en él el valor de la disciplina.
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