Carta pedagógica: Claves para enseñar a los niños a ser felices

Acompañamiento del libro: Feliz

La felicidad es un objetivo que todos buscamos, aunque puede ser difícil de definir o explicar, sabemos en nuestro interior cuando nos sentimos felices. Especialistas de la Universidad de Harvard han estudiado este sentimiento y su resultado ha sido resumido en seis claves para ser feliz, y ¿adivina qué? Todos podemos implementarlas en nuestra vida cotidiana, y el mejor momento para aprenderlas y ponerlas a cabo es durante la infancia.
En un mundo en constante movimiento y tan apegado a las cuestiones materiales, a veces olvidamos que las mejores señales de felicidad son internas, no externas, por lo que podemos desarrollar recursos para utilizarlos a lo largo de nuestras vidas, para que de esta forma potenciemos actividades que nos hagan sentir felices.
Un niño o niña feliz, así como cualquier persona que disfruta, sonríe, que es amable, que se divierte, que no crea conflictos, que no daña a nadie y que puede ver el lado positivo de cada situación, aprende pequeñas acciones que se transforman en un enorme sentimiento. A continuación, te explicamos estas claves que pueden fomentar en familia:
  1. Mantener relaciones saludables
La primera clave para ser feliz es mantener relaciones sociales saludables. La investigación demostró que las personas que cultivan relaciones sociales fuertes y saludables son más felices, además de vivir más tiempo. Nuestras relaciones sociales no se limitan solo a familia y amigos, también incluyen las relaciones laborales, escolares, vecinales, y todas las que involucran a nuestra comunidad.
Enseñar a los niños a forjar relaciones fundamentadas en valores como la amistad, el compañerismo, la tolerancia, el respeto, la solidaridad, la empatía y el ser agradecidos es esencial para comprender la complejidad de los vínculos de apego, ya sea con sus amigos, niños de la escuela o el vecindario.
  1. Cultivar la gratitud
La segunda clave es cultivar la gratitud. Cuando aprendemos a ser agradecidos por lo que llega a nuestras vidas abrazamos la felicidad, llenando de salud y vitalidad nuestros días. Ser agradecidos no significa solamente agradecer por lo material, también se manifiesta cuando damos gracias por nuestra familia, amigos y experiencias que nos acompañan. Cultiva la gratitud compartiendo con tu pequeño tres cosas por las que agradeces al final de cada día e invítale a que comparta su selección contigo.
  1. Mentalidad positiva
La tercera clave es mantener una mentalidad positiva. “Todo depende del cristal con que se mire”, dice un refrán popular. Las personas con una mentalidad positiva son más felices y encuentran el éxito aun cuando atraviesan dificultades, en lugar de mantener una actitud negativa ante los desafíos de la vida. Una mentalidad positiva no significa ignorar los problemas o dificultades, sino encontrar soluciones creativas y aprender de nuestros errores.
  1. Motiva sus pasiones
La cuarta clave es encontrar propósitos y metas para cultivar una pasión en la vida, de esta manera cada día podrán encontrar una motivación para avanzar un paso a la vez hacia su objetivo. Encontrar un propósito en la vida puede ser un proceso que lleva tiempo, años y años de formación, experiencias, esfuerzos, e incluso coincidencias, sin embargo, podemos hacer que este procedimiento se potencie en la infancia, apoyando actividades que hagan sentir felices a los pequeños, como deportes, su incursión en las artes o la ciencia.
  1. Cuidar el equilibrio entre cuerpo y mente
La quinta clave engloba el cuidado de nuestra salud física y mental. Esto incluye tener hábitos alimenticios saludables, actividad física regular, ciclos de sueño completos, tiempo para relajarnos y cultivar relaciones duraderas. El ejemplo de mamá y papá para inculcar estos hábitos es primordial, ya sea por sus hábitos alimenticios o de ejercicio, así como los hábitos para cultivar paz mental, resolver conflictos y asimilar desafíos. El ejemplo en casa deja un precedente en el desarrollo de los niños.
  1. Cultivar la resiliencia emocional
La sexta clave consiste en la práctica de la resiliencia emocional. Se trata de la capacidad de atravesar situaciones estresantes o adversas con serenidad. Cuando cultivamos esta persistencia podremos elegir ser felices a pesar de los cambios que la vida nos ponga en frente.Para practicar la resiliencia emocional es importante ser conscientes de que a lo largo de la vida presenciaremos diversas situaciones, y que, a pesar de no depender de nosotros, tenemos la capacidad de afrontarlas objetivamente sin perder los estribos. Es una forma de expresar inteligencia emocional, y podemos cultivarla practicando meditación, ejercicios de respiración, una comunicación positiva en familia y tejiendo relaciones de amistad sanas.La felicidad es un objetivo alcanzable para todos, y con estas sencillas claves que la Universidad de Harvard ha descrito para que podamos aplicar en nuestra vida diaria, podremos vislumbrar el camino, paso a pasito. Al implementar estos consejos en nuestra vida y la de nuestros pequeños podremos alcanzar un nivel de vida óptimo para sentirnos felices y satisfechos.         
 
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